Lo que necesitas saber sobre la difteria

La difteria es una enfermedad infecciosa aguda epidémica, ocasionada por la exotoxina proteica producida por el bacilo Corynebacterium diphtheriae. 

Se caracteriza por la aparición de falsas membranas (pseudomembranas) firmemente adheridas, de exudado fibrinoso, que se forman principalmente en las superficies mucosas de las vías respiratorias y digestivas superiores, comúnmente en las amígdalas. Suele afectar a la garganta, nariz, miocardio, fibras nerviosas o piel. Ataca sobre todo a los niños menores de cinco años y a adultos mayores de 60 años.

Esta enfermedad es altamente infecciosa y provoca, entre otros síntomas, ardor y dolor en la garganta al tragar la comida, dificultad al respirar, inflamación del cuello y puede ser mortal si no trata a tiempo.

La difteria se transmite a otros por medio del contacto directo por estornudos, al toser, secreciones de la garganta, piel, ojos o cualquier otro tipo de secreción de las personas infectadas.

Los síntomas principales son el dolor de garganta, un aumento leve de la temperatura corporal y ganglios linfáticos (nódulos linfáticos) inflamados en el cuello. Además, se puede formar una membrana fibrinosa en la garganta, típica de esta enfermedad. Las lesiones de la piel pueden ser dolorosas, de aspecto hinchado y enrojecido.

Alternativamente, una persona con difteria puede no presentar absolutamente ningún síntoma, los cuales usualmente aparecen de 1 a 7 días, posterior al contagio.

Las personas no tratadas infectadas con difteria suelen ser contagiosas durante las primeras dos semanas, y menos frecuentemente más allá de cuatro. Si son tratadas con los antibióticos apropiados, el periodo de contagio puede limitarse a menos de cuatro días.

El toxoide de la difteria usualmente se combina con el del tétanos (Clostridium tetani) y el de la tosferina (Bordetella pertussis) en una sola vacuna triple conocida como DPT (Difteria-Pertusis-Tétanos).

Esta enfermedad es muy contagiosa por lo que es recomendable vacunarse oportunamente.

Debido a la vacunación generalizada de los niños, la difteria ahora es poco común en muchas partes del mundo. La protección de la vacuna dura sólo 10 años, por eso es importante que los adultos reciban una vacuna de refuerzo cada 10 años.

La complicación más común es la inflamación del músculo cardíaco (miocarditis), pudiendo originar la muerte de la persona. El sistema nervioso también puede verse afectado en forma grave y frecuente, lo cual puede ocasionar parálisis temporal.

 

RECOMENDACIONES:

  • Acuda al servicio de inmunización del hospital más cercano para su vacunación contra la difteria.
  • Acuda al médico en caso de presentar fiebre persistente, dolor al tragar o membranas grisáceas en su faringe o amígdalas.
  • Adopte el hábito de lavar sus manos frecuentemente.
  • Tape su boca con el codo o un pañuelo al toser o estornudar, para evitar el contagio a otras personas.
  • Evite la automedicación.

Descripción del Autor: Dr. Alejandro Leira. Médico Cirujano especialista en Medicina Ocupacional, Medicina Estética y Medicina Fotónica.
Correo: Leira3000@hotmail.com

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Print this page

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here